23 enero 2008

Velas rojas de vainilla I

[Contiene material explicito solo apto para mayores de edad]


La habitación está pintada con brochas de luz cálida. Tres velas desprenden un tenue olor a vainilla. Son tres velas, rojas, dos altas y una bajita. Las tres velas que colocas cada noche en esa cursi mesilla de pino.

Veo como te esfuerzas en colocar dos bombones de chocolate negro en una bandejita de plata. Como la mueves un segundo sobre las velas, para que los bombones se calienten un poco y se vuelvan brillantes.

Yo me encuentro sentada en la cama, con el traje de seda blanco que me regalaste tres días atrás por mi cumpleaños. Te miro, con una sonrisa, como preparas cada mínimo detalle. Veo como marca tu cuerpo esa camisa tan ajustada. Como contornea tu figura esos vaqueros de marca. Pero ahora me centro en tu cara, en esa sonrisa que la enmarca y la resalta.

Finalmente te vuelves y me lanzas una cálida mirada. Haces un recorrido por mi cuerpo con tus ojos sin disimular tus intenciones. Te sonrío, me sonríes. Te acercas con la bandeja en mano, sujetándola solo con las yemas de los dedos.

Te sientas a mi lado en la cama y me tiendes la bandeja con los dos bombones de chocolate negro. Alzo una mano y cojo suavemente uno. Lo llevo a tus labios, a esos dientes perfilados de color blanco nácar. Coges el bombón con los dientes y mientras, recoges el otro bombón de la bandeja y lo llevas a mis labios.

El suave néctar del cacao invade mi paladar y noto que un calor asciende mi cuerpo. Sé que no es el chocolate en sí lo que me altera, sino tus dulces dedos al llevarlo a mis labios.

Las velas proyectan en la pared ese primer beso de la noche. Ese primer beso dulce que me imprimes en los labios, y que hace que cada roce se convierta en un poema escrito en un idioma arcaico.

Te acercas más y lentamente me echas en la cama. Siento tus dulces manos en mi cintura, mientras tus besos se vuelven cada vez más apasionados. Noto como tu lengua se enrosca en la mía, como una lengua de fuego alrededor de un cubo de hielo que se derrite. Cierro los ojos y me convierto en ese cubo de hielo mientras me dejo llevar por tus besos. Deslizo con dulzura mis manos en el interior de tu camisa negra ajustada, acariciando tu espalda con mis dedos, y notando como mis yemas delinean tu cuerpo perfecto.


Continuara...

2 aportaciones:

  1. Lethy21:14

    Te habias propuesto dejar con intriga a la gente..
    pues que sepas..
    que lo has conseguido;)
    entonces.. cuanto tendre que esperar hasta el próximo??
    No me seas malo ehh :P
    y si no.. pues me vas dando adelantos por el msn xD

    bueno.. que como ya te he dicho.. que escribes super bien..
    y que cuando escribas un libro..
    me lo tienes que dedicar XD

    un besote niñoooo
    ;)

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  2. (Creo que voy a conseguir desembarazarme de la vagueza sin sentido que me lleva a no comentar casi nunca en los blogs que sigo)

    Ah, acabo de llegar a éste trocito magnífico a través de "Lo + leído" y... precioso. Hasta me parece que puedo saborear, notar, vívidamente, la dulzura que se desprenden de esas líneas. Precioso.

    Velas rojas de vainilla...

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Gracias por colocar tu gotita en mi charco ;)